jueves, 7 de octubre de 2010

LECTORA CON ARTE OCTUBRE. VANESSA BELL

Hoy libro se internacionaliza y abre fronteras, se nos va a Oxford nuestra María Sur, que se va a tomar unos ¿meses... días... semanas... años...? sabáticos mucho más al norte que la Norte (¿se intercambiarán el nombre ahora? ¡la sur es norte, la norte es sur! ¡menudo lío!).

Para que vaya preparando excursiones, rutitas literarias y haciéndose el cuerpo al espíritu british, la lectora de este mes nos llevará a aquellas tierras ya que no podemos largarnos con ella.

Esta señora repanchingada en su sillón y con tantos colorines es Vanessa Bell (Nessa, para los amigos), pintada por Duncan Grant. Y os preguntaréis ¿quiénes eran esos dos? ¿será Duncan el tío de Hugh Grant? y ella... ¿será la compositora de ginger bell? (oh, my god, how uncultivate is everybody in this blog!)

Pues os lo cuento, my darlings, y de paso recupero una de las entradas que hicimos para ella en nuestro blog “Vidas de Novela”, que tanta nostalgia le ha dado a Pilar.




In first one os pondré en situación. Está pintado en plena época victoriana, aunque esos colorines y esa composición no se correspondan a la imagen que tenemos todas de las señoras victorianas a la que estamos acostumbradas, de negro, con miriñaques y tirabuzones en las orejas. Tras esos rompedores colorines hay unas vidas igualmente rompedoras, que tuvieron que chirriar entre sus contemporáneos y sobre todo a sus contemporáneas, haciéndolos chillar de horror: oh, my god, it's incredible!.

Todo el mundo (everybody) conoce a Virginia Woolf, incluso hay algunos que le temen, como Elisabeth Taylor (en la película ¿quién teme a Virginia Woolf?). Pues la sombra de Virginia fue tan alargada que no dejó ver el brillo de su hermana Vanessa, una gran pintora, y sobre todo una mujer adelantada a su época (incluso diría yo que a la nuestra también). Su vida estuvo marcada por su peculiar familia, sobre todo por su hermana Virginia, y por el grupo de Bloomsbury.

Su verdadero nombre era Vanessa Stephen. Nació en Londres en 1879, y era la hija mayor del novelista, historiador, ensayista, biógrafo y montañero (escaló Los Alpes), Sir Leslie Stephen, y de Julia Jackson Duckworth, una mujer famosa por su belleza, nacida en la India y que fue modelo de pintores prerrafaelitas como Edward Burne-Jones.

Sus padres eran viudos cuando se casaron, por lo que Vanessa tenía hermanos nacidos de los tres matrimonios. Leslie había estado casado con la hija menor de Thackeray, el autor de "La feria de las vanidades", con la que tuvo una hija con problemas mentales, Laura, que vivió con la familia hasta que en 1891 fue ingresada en un psiquiátrico. Por su parte Julia había tenido tres hijos de su primer matrimonio: George, Stella y Gerald Duckworth. Juntos tuvieron otros cuatro hijos: Vanessa (1879), Thoby (1880), Virginia (1882), y Adrian (1883). Todos vivían en el número 22 de Hyde Park Gate, Kensington (otro sitio para tus excursiones londinenses), que fue el centro de reunión de la sociedad literaria victoriana (y un alboroto de niños, I suposse!).

Fue educada en su casa por sus padres en idiomas, matemáticas e historia, y como tenía unas dotes innatas para el dibujo y la pintura, luego estudió en la Escuela de Arte de sir Arthur Cope y, posteriormente, en la Real Academia de Artes de Londres.

Al morir sus padres se muda al barrio londinense de Bloomsbury con su hermana Virginia y sus hermanos Thoby y Adrian. Su casa, en el número 46 de Gordon Square se convertiría en el centro de reunión de un grupo de artistas, escritores e intelectuales que conformarían el Bloomsbury Group. Celebraban una reunión semanal, el Friday Club, en la que los pintores discutían sobre arte y hacían exposiciones. Todos tenían en común el desprecio por la religión, por la moral victoriana y el realismo del siglo XIX. Se consideraban miembros de una élite intelectual ilustrada, de ideología liberal y humanista, y en su mayoría se habían educado con los mismos profesores en el Trinity College de Cambridge o en el King's College de Londres. Propugnaron especialmente la independencia de criterio y el individualismo esencial. Pero su mayor logro fue introducir la modernidad en Gran Bretaña. El grupo estaba formado por personalidades tan especiales como Gerald Brennan, Duncan Grant, Roger Fry, Dora Carrington. Lytton Strachey, Vita Sackesville-West...

En 1907, Vanessa se casa con el crítico de arte Clive Bell, del que toma su apellido. En 1908 nació su primer hijo, Julian (que murió en la Guerra Civil española), y en 1910 el segundo, Quentin.

El Grupo de Bloomsbury tenía unas ideas muy avanzadas en el ámbito de la sexualidad, por lo que ambos mantuvieron abiertamente relaciones sentimentales fuera del matrimonio. En la primavera de 1911 Vanessa y inicia una relación amorosa con uno de los pintores y críticos de arte más influyentes de Londres, Roger Fry, que estuvo enamorado de ella hasta su muerte. Por su parte, Clive tuvo una relación con Mrs. Ravenhill, una mujer casada muy fogosa que ya le había iniciado en el sexo y con la escritora Mary Hutchinson, entre otras.

En 1912 Vanessa entró en uno de sus mayores periodos creativos y realizó su Segunda Exposición Post Impresionista.

Nessa tenía una especial habilidad para mantener la amistad con sus ex, como ocurrió cuando rompió con Roger Fry. Tras esta relación inicia una con el pintor bisexual Duncan Grant, con el que tuvo una hija, Angelica, en 1918, que su marido crió como a su propia hija.

Diseñó las cubiertas de los libros de su hermana Virginia, con unos dibujos que emanaban serenidad, suavidad, fluidez, toda la gama de sensaciones que fluían de los textos. Virginia por su parte hace algunas descripciones en sus obras (por ejemplo, en Orlando: "las nubes blancas fueron rojas, las colinas violeta, los bosques púrpura, los valles negros -está describiendo el declinar del sol-") que sugieren el tratamiento del color que hacia su hermana en su pintura.

Antes del estallido de la I Guerra Mundial, Grant se declara objetor de conciencia, y es obligado a trabajar en el campo, por lo que una troupe compuesta por Vanessa, Clive, Duncan Grant y el amante de Duncan, David Garnett, se trasladaron todos juntos al campo, que se convertiría en su residencia y taller de pintura hasta el final de sus vidas. Se establecen en la granja Charleston (Charleston Farmhouse), cerca de Firle, en Sussex. Allí Bell y Grant pintaron y trabajaron por encargo de la empresa Omega Workshops creada por su amigo Roger Fry, donde el grupo experimentó con los muebles, tejidos, alfombras, cerámica... caracterizados por una exuberancia de colores e imaginación en los diseños.

El 28 de marzo de 1941, Virginia Woolf se suicidó. La escena es bien conocida. Tras dejar una nota y despedirse de su marido, se colocó su abrigo, llenó sus bolsillos con piedras y se lanzó al río Ouse, cerca de su casa, ahogándose. No encontraron su cuerpo hasta el 18 de abril. Su esposo enterró sus restos incinerados bajo un árbol en Rodmell, Sussex.

Vanessa sobrevivió a su hermana hasta 1961, cuando murió en su casa de Chaleston de un ataque al corazón. Tuvo siete nietos.

Duncan Grant siguió viviendo en la casa Charleston hasta poco antes de su muerte, en 1978. Fue enterrado junto a Vanessa en el cementerio de la iglesia de Saint Peter, en Firle, condado de Sussex.

Vanessa siempre mantuvo un halo de misterio, de impenetrable, un enigma que obstaculizaba ser conocida a fondo, ni siquiera por quienes más amaba.

15 comentarios:

Imagining, imagining... dijo...

-¡SouthMary, SouthMary que se te va a enfriar el té!

-Esperad un momento, queridas, que termino de enviar esta foto a mis amigas de España y ya estoy con vosotras, please. Que sí, que sí, que ahora comentamos el libro...(¡Qué manía la de estas chicas de “book today´s club” con la puntualidad!)

M.S.

maria sur dijo...

Sentada en este rincón, rodeada de mujeres, de libros y de arte, me pregunto a dónde quiero ir a buscar el paraíso...y se me vienen a la memoria un gran artista y una gran mujer.

Él es Gauguin – al que por cierto le debo una...¿cómo es posible que sólo haya pasado por este rincón de puntillas como cuando pintó con su amigo a la artesiana?-, y ella, su abuela materna, Flora Tristán.

Y mientras pienso en ellos me sigo preguntando si estarà o no “el paraíso en la otra esquina”...De repente me llega la noticia del Premio Nobel de Literatura...

¡Lo siento, tengo que levantarme de este sofá y buscar ahí detrás “el libro”!

Cristina dijo...

¡ayyy Duncan! ¡agotada estoy de buscar lectoras con arte! mira que hay libros detrás, y por los pasillos, y hasta en la cocina de Charleston Farmhouse tenemos libros, pero se ve las polinesias de Gauguin no tuvieron libros entre sus manos, o quizás él quiso pintar su lado más salvaje, por más que he buscado en estos libros no he encontrado ninguna... por eso pasó de puntillas por este rincón... ¡con lo que me hubiera gustado a mí tenerlo cerca! sí, darling, no te pongas celoso, los colores con los que tú me estás pintando también son preciosos... ayyyy ¡por cierto, darling, tengo unas agujetas del pilateees! ¡menos mal que esta postura es cómodaaa!

Y Virginia Woolf, en su diario dijo...

El movimiento posimpresionista había lanzado sobre nosotros no su sombra, sino su haz de luces variadas. Comprábamos flores de nochebuena hechas de felpa escarlata: nos cosíamos vestidos de ese algodón estampado tan amado por los negros; nos vestíamos como cuadros de Gauguin y paseábamos alrededor de Crosby Hall. La señora Whitehead se escandalizaba. Decía que Vanessa y yo íbamos prácticamente desnudas.

Nessa dijo...

¡es horrible! ¡cómo ha podido hacerlo! ¡Unas piedras en el bolsillo! ¡puede haber algo más horrible que sentir cómo te vas al fondo del río sin poder volver a ver la luz!... ¿se arrepentiría en el último momento? ¿querría volver a la superficie, sentir el viento en su rostro por última vez? ni siquiera este rayo de luz que golpea mi pecho puede calentar mi alma. Me siento tan pesada que no puedo moverme de este sofá, como si yo también llevara mis bolsillos cargados de piedras. Y una y otra vez vuelvo a la carta que me ha dejado escrita. Nunca se borrarán de mi memoria sus palabras, cada palabra es como una pedrada sobre mi cerebro.

"Querida:

No puedes imaginarte lo mucho que me ha gustado tu carta, pero siento que he ido demasiado lejos en esta ocasión para que pueda volver. Es lo mismo que la primera vez: todo el tiempo oigo voces, y sé que no puedo superar esto ahora. Todo cuanto quiero decir es que Leonard ha sido sorprendentemente bueno cada día, siempre; no puedo pensar que alguien hubiera podido hacer más de lo que ha hecho por mí.

Hemos sido perfectamente felices hasta las últimas semanas, cuando este horror empezó. ¿Harás que esté seguro de esto? Siento que le queda mucho por hacer y que seguirá adelante, mejor sin mí, y que tú le ayudarás.

Apenas si puedo pensar con claridad ya. Si pudiera te diría cuánto habéis significado tú y los niños para mí. Creo que lo sabes.

He luchado contra esto,pero ya no puedo más.

Virginia".

(La carta es original, la que Virginia le dejó a Vanessa antes de suicidarse)

Duncan dijo...

¡Ay querida...! Es verdad que conoció a muchas...pero fué precisamente a una que no llegó a conocer a la que sí pintó leyendo, bueno, más bien apartando la mirada de dios sabe qué acababa de escribir...¡ay, esta abuela Flora!

Anda, anda, mira debajo del sofá que te han dejado un regalito.

(SOFÁ)
http://encontrarte.aporrea.org/teoria/perfiles/24/

Nessa another time dijo...

¡ay, Duncan! ¿debajo del sofá me vas a dejar un regalito? ¿no ves que ahí hay muchas pelusas? ¡anda, qué sorpresa! pero, querido, está bien esta litografía, muy victoriana ella con sus tirabuzones orejeros, pero... ¿de verdad la hizo Paul? ¿are you sure, Duncan? ¡ayyy, Duncan, siempre sorprendiéndome! ¿de verdad te quieres ir a Oxfoooord? ¡y qué voy a hacer yo sin tí, my darling?

Duncan dijo...

¡Oh mi querida Nessi! Me temo que has cogido lo primero que has visto debajo del sofale...vete a la quinta ilustración y dime...porque aún así yo tampoco estoy muy seguro ¿tu qué dices?

Nessa dijo...

la cuarta seguro que sí, querido Duncan, pero es un retrato de Aline, la hija de Flora y madre de Paul... pero la quinta... no lo tengo claro. Teniendo en cuenta que Flora murió en 1844 y Paul nació en 1848, tuvo que ser muy precoz para hacerlo ¿no crees, Duncan?... el de Aline, segurísimo. Lleva su sello. Y los mismos colores que la arlesiana de Vincent ¿a que sí?

Duncan dijo...

Totalmente de acuerdo mi querida Nessita...Aunque bien lo hubiera podido pintar basándose en las litografías anteriores...¡no son sus colores, no! estoy contigo, no me convence.
Pero entonces...¿de dónde ha salido ésta?

Nessa dijo...

ayyy, Duncan! como te veo tan interesado, he encontrado para ti unos legajos que hablan sobre la relación de Paul y Flora. te los dejo bajo el sofá. Ya he quitado yo todas las pelusas.


(----)
http://sisbib.unmsm.edu.pe/bibvirtualdata/libros/Literatura/pereg_paria/prolog.pdf

¡ayyy con las sorpresas! dijo...

¿y quién lo escribió? ¿eh? ¿quién lo escribió? ¡sorpresa en la última página, en la última línea, en las últimas palabras!

Nessaaaabe nadieeeee dijo...

querido Duncan:
busco y busco y la única referencia sobre esa supuesta autoría del retrato que encuentro es la página que dejaste bajo el sofá. No lo sé. Puede que fuera un retrato de sus comienzos, cuando los artistas todavía no tienen estilo propio y buscan referencias allí donde la intuyen. Puede que quisiera acercarse a esa abuela mítica. Puede. Lo más importante que he encontrado en mis investigaciones es el paralelismo entre las vidas de abuela y nieto. Y esos papeles de la firma sorpresa. Tengo que buscar el paraíso en otra esquina. Que en esta ya llevo demasiado tiempo y me duele el culo de estar tumbada. ¡Ea! ¡A currar!

Roger Fry dijo...

Fue en noviembre de 1910 a raiz de la exposición que organicé sobre "Manet y los post-impresionistas" con obras de Cézanne, Gauguin, Van Gogh, Matisse y Picasso, cuando realmente experimentamos el choque artístico que marcaría para siempre nuestra obra, y cuyo impacto queda perfectamente reflejado a través de las propias palabras de nuestra querida Vanessa: "absolutamente sobrecogida".

Y en el caso específico de Ducan Grant es a partir de este período cuando podeis apreciar influencias eclécticas en su obra que van desde el Puntillismo a los mosaicos bizantinos, pasando por el ballet ruso y acabando por las esculturas africanas.

Nessa dijo...

Duncan, querido, que el que está pintando eres tú. Anda, cuéntame algo mientras tanto.

¿Por qué te escondes?...¡Mira, que te pinto yo a tí también!