El viernes fui a una misa de funeral. Y, como siempre me aburro e intento pillar a los curas en algún renuncio, estoy muy atenta a sus palabras. De repente oigo: “OBLACIÓN”. Como soy tan listilla, pensé que ya me podía dar por satisfecha. Pero para mi desgracia tenía a Julia Carlota al lado y enseguida me informó; bueno, me sobreinformó. Que sí, que la palabra no sólo existe, que significa OFRENDA, sino que además viene del latín oblatio, oblationis, y no sé qué más dijo del supino, que por cierto sonaba fatal. El caso es que me chafó la diversión.
Pero como los funerales dan mucho juego, comentándolo con Eli nos dijo que él acababa de descubrir una palabra nueva gracias a sus niños: APÓSTROFO. Y aquí va, para que me digáis la diferencia que hay entre APÓSTROFO Y APÓSTROFE.







