sábado, 3 de abril de 2010

Salinger entre el centeno...

Jerome David Salinger (1919-2010). Escritor estadounidense conocido principalmente por su novela El guardián entre el centeno (The Catcher in the Rye), un clásico de la literatura moderna estadounidense casi desde el mismo momento de su publicación, en 1951. La historia está narrada en primera persona por Holden Caulfield, un adolescente rebelde e inmaduro, pero de gran perspicacia.

Las mentes ágiles y poderosas de hombres perturbados y la capacidad redentora que los niños tienen en las vidas de éstos es tema principal en las obras de Salinger.

Salinger nació en Nueva York, donde comenzó su trayectoria literaria escribiendo relatos para revistas. Entre sus primeros trabajos destacan especialmente Un día perfecto para el pez banana, y dos capítulos de lo que posteriormente sería El guardián entre el centeno, antes de verse obligado a abandonar los Estados Unidos para ir a la Segunda Guerra Mundial: I'm Crazy y Slight Rebellion Off Madison.

Su trabajo se vio interrumpido por este conflicto, en el que fue testigo de algunas de las batallas más violentas, y le dejó una profunda huella emocional. Posteriormente recurrió a sus experiencias de los tiempos de guerra para algunos de sus relatos, especialmente el ya mencionado: Un día perfecto para el pez banana, sobre un ex soldado suicida, y también Para Esmé, con amor y sordidez, narrado por un soldado traumatizado.

Posteriormente publicó las colecciones de relatos Nueve cuentos en 1953 (donde se incluyen los dos aludidos); Franny y Zooey (1961); Levantad, carpinteros, la viga del tejado y Seymour: una introducción, publicados juntos en 1963, estos últimos protagonizados por la disfuncional familia Glass.

Después de haber obtenido la fama y la notoriedad con El guardián entre el centeno, Salinger se convirtió en un eremita, apartándose del mundo exterior y protegiendo al máximo su privacidad. Se mudó de Nueva York a Cornish, New Hampshire, donde continuó escribiendo historias que nunca publicó. Ha intentado por todos los medios escapar de la exposición al público y de la atención del mismo ("Los sentimientos de anonimato y oscuridad de un escritor constituyen la segunda propiedad más valiosa que le es concedida", declaró él mismo).

Pero sin embargo se ve obligado a luchar continuamente contra toda la atención no deseada que recibe, como figura de culto que es. Cuando supo de la intención del escritor británico Iam Hamilton de publicar J. D. Salinger: A writing life, una biografía que incluía cartas que Salinger había escrito a amigos y a otros escritores, interpuso una demanda para detener su publicación. El libro apareció finalmente con los contenidos de las cartas parafraseados. El juez determinó que aunque es posible que una persona sea propietaria de una carta físicamente, lo que está escrito en ella pertenece al autor.

Uno de los resultados no intencionados de este juicio fue que muchos de los detalles de la vida privada de Salinger salieron a la luz pública a través de las transcripciones del juzgado.

Salinger aparece como personaje en la novela Shoeless Joe de W. P. Kinsella, en la que se inspiró la película Field of dreams. En la película el personaje tiene el nombre cambiado y es convertido en ficción. Ha estudiado a lo largo de toda su vida el Hinduismo Advaita Vedanta. Este hecho ha sido descrito extensamente por Sam P. Ranchean en su libro An adventure in Vedanta: J. D. Salinger's the Glass Family (1990).

En 2000, su hija, Margaret Salinger, publicó El guardián de los sueños. En su libro de “confesiones”, la señorita Salinger afirma que su padre se bebía su propia orina, sufría glosolalia, rara vez tenía relaciones sexuales con su madre, la tenía como una “prisionera virtual” y se negaba a permitirle ver a sus parientes y amigos.

En 2002, se publicaron más de ochenta cartas a Salinger escritas por escritores, críticos y admiradores, bajo el título: Letters to J. D. Salinger. La película Descubriendo a Forrester, protagonizada por Sean Connery está basada en Salinger. Además, ha sido notable la influencia ejercida en escritores como Lemony Snicket y su Una Serie de Catastróficas Desdichas, habiendo numerosas alusiones a él en los libros.

Salinger ha influido sobre una generación entera de escritores, entre los que se cuentan señaladamente John Updike, Harold Brodkey y Philip Roth.

En español podemos encontrar una única traducción de la novela de J.D. Salinger realizada por Carmen Criado directamente del original inglés. Se han vendido más de 60 millones de ejemplares en todo el mundo y aún se venden 250.000 cada año. No sé dónde he leído que Salinger obligó a que no apareciese ninguna imagen en la portada, porque quería que el libro se vendiese por su contenido, por eso las ediciones que hay a la venta sólo tienen unas grandes letras rojas sobre un fondo blanco...


Enlace al artículo de Marga sobre la traducción




35 comentarios:

Cristina dijo...

Claro que habría que preguntarle a nuestro traductor preferido: ¿todas las ediciones son directas de Carmen Criado o ha metido mano algún corrector de estilo? (perdone usted a estas tarabillas que no saben lo que hacen, señor La+)

marga dijo...

Pues parece que no tenemos elección. Y este Salinger estaba un poco hecho polvo,¿no?

marga dijo...

Pues yo leí en algún sitio que en la traducción de esta mujer había habido censura y autocensura (no me hagas mucho caso, porque lo leí un poco por encima)

Cristina dijo...

¿Censura y autocensura de quién?

Bueno, a ver si La+ no se ha ido también a comer lamprea y nos saca de dudas. Tú, dado tu bilingüismo, te lo puedes leer en inglés mientras te paseas por San Petersburgo cual zarina Alexandra, pero la menda se va a tener que leer la versión censurada por Rasputín.

marga dijo...

A lo de la censura y la autocensura te contesto mañana, ¿es que no te acuerdas que anoche estuvimos de juerga? Y respecto a lo de leerme el libro en inglés, como si me lo leo en ruso, me voy a enterar igual.

Tito Ja dijo...

Mis queridas niñas:

Espero que al recibo de ésta os encontréis bien de salud. ¿Qué tal tiempo hace ahí? Aquí bastante asqueroso.

A lo que íbamos. La única traducción al castellano que existe de "El guardían..." es la de Carmen Criado. Si ha sido retocada por las distintas editoriales que la han publicado no lo sé.

Si sé, en cambio, que de Franny y Zooey (tal vez mi libro favorito de Salinger, aunque me gustan muchísimo todos) existen al menos dos: la de Pilar Giralt y la de Maribel de Juan. Yo me leí la de Pilar cuando era muy joven y no sabía suficiente inglés, y al hojear de mayor la de Maribel se me hacía rara. Pero a lo mejor es lo mismo que te pasa cuando conoces (y grabas mentalmente) una pieza de música clásica en una versión determinada y luego las demás no acaban de sonarte bien.

Lo que comentáis de la censura y la autocensura en "El guardián" lo desconozco, pero me extraña, dado que la primera edición de "The Catcher in the Rye" en castellano, si no mal recuerdo, es posterior a la muerte de Franco. (Del 78, exactamente. Lo acabo de mirar, porque la tengo.)

No estoy comiendo lamprea, ¿y alguien se va a pasear por San Petesburgo de verdad? Casi prefiero que no me contestéis, porque puedo no volver a entrar en este blog de pura envidia...

Bicos galegos de vuestro

Ja

Retito Reja dijo...

¿Quién se ha vuelto loco, vuestro blog o yo? Seguramente yo. Siento que mi carta figure tres veces seguidas.

Pues cepillaos dos, que no me gusta repetirme como el pepino...

(A ver si con este mensaje no me pasa lo mismo.)

Me retiro, que estoy muerto. See you tomorrow.

marga dijo...

¿Me vais a hacer buscar ese algo que leí no sé dónde ni en qué momento? ¡Menos mal que es viernes!

Cristina dijo...

Ja he anulado tu triplicado

Pilar dijo...

Desde que tenemos traductor profesional estoy qeu no vivo. ¡¡¡¡Hola de una cántabra que vive en Triana y aún no te había saludado!!!! Se le puede invitar a alguna cena, ¿no creeis, chicas? Señor traductor: hay vuelos baratos, piénsalo.

Ja dijo...

Gracias, Pilar. (Por cierto, mi padre era cántabro. De Santoña, en concreto.)

Ya les dije a vuestras amigas de Cáceres que este año lo tengo muy complicado para bajar unos días al Sur.

Tanto profesional como personalmente la cosa no está fácil. Ya me lo volveré a pensar si se me solucionan la mitad de los problemas actuales.

En cualquier caso, thank you very much.

Me voy a volver a acostar otro ratito. No he dormido muy bien, y hoy aquí es fiesta.

Deica logo.

La sobri Cris dijo...

Estimado Ja:
Yo por si acaso me he comprado la de bolsillo de Alianza (de C. Criado, of course), pero acabo de leer que ha sido revisado en el 2007 ¿lo habrá revisado la misma traductora o un corrector de estilo?...

Lo de San Petersburgo is really, y la envidia es mutua. Siempre nos quedará el consuelo de que la susodicha nos traiga unas matrioskas y un buen vodka.

Un muerto de envidia dijo...

Cuando la traducción la revisa una persona distinta, suele poner el nombre en los créditos. Aunque al cabo de un tiempo, y si se publica en otra editorial, desaparece misteriosamente. Eso pasó con el mío en una revisión de una traducción de Bertrand Russell que había editado primero Edhasa y luego publicó Quinteto.

Y la envidia por lo de San Petesburgo será "compartida", no "mutua", reina mora... (No creo que ella nos envidie nada quedarnos en Vigo o en Sevilla...)

El caso es que hace poco vi un extenso reportaje sobre S. P. en la 2, y por poco me quedo ciego ante tanta belleza.

En fin..., tras el nick de Marga no se esconderá alguna famosa potentada andaluza que pueda emplear a un pobre traductor gallego multifunción en alguna de sus empresas con dietas para viajes, ¿verdad?

(Por promocionarse que no quede...)

Pilar dijo...

My dear Ja: nunca pensé que la profesión de traductor estuviera tan joía. ¡¡Pidiendo trabajo por el sur!!! Si las del sur estamos por irnos al Norte e, incluso, si me apuras al Norte del Norte tirando hacia el Norte.
Me alegro de tu sangre santoñera. Pueblo bonito con las mejores anchoas del mundo.

marga dijo...

Tú pide por esa boquita y todos tus deseos se verán cumplidos...(¿no te has enterado de que soy una bruja?). Y no me distraigáis de mis obligaciones, que sois un poco perversos y he tenido que buscar el rollo ese de la censura. La página es: http://www.represura.es/represura_5_junio_2008_articulo7.html. Si no queréis leerlo todo, esta noche os hago un resumen.

Tengo tantas cosas que decir que enumero dijo...

1. Sí, la revisión es de ella también. ¡No, si al final vamos a aprender también a leer los créditos!

2. La reina mora, abochornada, asume su culpa. Edición revisada: "Lo de San Petersburgo is really, y la envidia es compartida. Siempre nos quedará el consuelo de que la susodicha nos traiga unas matrioskas y un buen vodka"

3. Exactamente, más que potentada es bruja. Y como es bruja, a lo mejor en un futuro monta ella una editorial y nos contrata a los dos (¿alguien más quiere apuntarse?)

4. En Santoña estuvimos la Pili y yo comiendo anchoas ¡hace ya tantos añoooooos que me pongo tierna!!!!

5. Tengo la edición en inglés de El Tranvía... ¿alguien quiere saber alguna frase en versión original?

6. Adiós, me voy a leer lo de la censura, que si no la bruja me da con la escoba (¡menuda es!!)

pitagorina dijo...

Resumen:
Partimos de que es el libro más prohibido en las escuelas estadounidenses entre 1966 y 1975, siendo las razones normalmente aducidas para ello las de su lenguaje obsceno y su representación de un comportamiento inadecuado para un adolescente. Todavía hoy forma parte de listas de libros prohibidos.
El hecho de que la versión española conste de una mayor elevación estilística y un lenguaje más depurado que la original se debe a esa mutilación o cambio que los autores y traductores de entonces aplicaban para no tener problemas con la administración (los escritores y los traductores se veían obligados en muchas ocasiones a ejercer la autocensura para conseguir que sus obras o reescrituras no fueran objeto de tachaduras o prohibiciones, con lo que se convertían en censores de sí mismos).
La autocensura, junto con el hecho de que Pío Cabanillas -más liberal que sus antecesores- se encontrara al frente del Ministerio de Cultura, ayudó a que una obra en principio nada aconsejable llegase sin problemas a las librerías españolas.
En ocasiones, la traductora atenúa el impacto de las alusiones a cuestiones sexuales, las que van en contra de la religión y evita las palabras malsonantes o groseras.
En conjunto, estamos ante una traducción que ofrece al lector español una obra “aclimatada” a las circunstancias sociales y políticas de entonces, que todavía guardaban en el recuerdo la necesidad de atenuar todo aquello que se considerara opuesto al régimen que tantos años había dominado en España.

maría-sur dijo...

¿Y hasta hoy no ha habido alguien que la traduzca sin censuras?
¿?¿?¿?

Cristina dijo...

Curioso. No me preguntéis cómo ha llegado a mis manos otra edición de Salinger. La misma editorial, por supuesto la misma traductora. Una de 1995, la otra revisada en el 2007. Busca las 7 diferencias en el primer párrafo:

1995:
Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es donde nací, cómo fue ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí y demás puñetas estilo David Copperfield...

2007
Si realmente les interesa lo que voy a contarles, probablemente lo primero que querrán saber es donde nací, y lo asquerosa que fue mi infancia, y qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y todas esas gilipolleces estilo David Copperfield...

No he seguido leyendo, pero parece que esto va a dar juego...

miss marple dijo...

¡Y yo teniendo que llevar a mi francesita de excursión con lo que promete este caso!

El traductor mosqueado dijo...

Lo de actualizar una traducción por razones comerciales (para que el público de ese preciso momento comprenda el lenguaje que se utiliza) se hace mucho, y a mí es una cosa que me pone muuuuuy de los nervios.

No, señores, si The Catcher está escrita en el 51, lo lógico será emplear un argot lo más parecido al que se empleaba en España en esa época. En caso contrario, además, la traducción perdería su valor histórico. Es como si a los personajes de "Las amistades peligrosas" les hiciéramos tratarse de tú, y no de vuesa merced, en una versión actual.

Pero, bueno, siempre existe el problema del desfase temporal entre los distintos países. Los años cuarenta no fueron lo mismo en España que en Estados Unidos o en Inglaterra, por ejemplo. Y eso les da cierto margen de acción a los partidarios de revisar las traducciones.

(Ahora mismo yo tengo un problema con la traducción del término "indian" en la última novela de Leavitt. Está ambientada en Cambridge a principios del XX, y en España en esa época "hindú" era el adjetivo más empleado para calificar todo lo relativo a la India, aunque ahora se utilice más, sobre todo en la prensa, el término "indio".)

El caso, Cris, es que me estás acojonando un poco. Hay una traducción mía en Alfaguara de la que se han hecho decenas de ediciones, desgraciadamente anterior a la Ley de la Propiedad Intelectual. Lo cual quiere decir que no he cobrado ni un duro más desde que se publicó en el ochenta y pico.

La novela estaba ambientada como diez años antes, y yo traté de hacer un argot un poco atemporal que sirviera tanto para los setenta como para los ochenta. Espero que nadie me la haya actualizado sin mi permiso recientemente, porque puedo montar en cólera. Pero tendría que comprobarlo.

Cristina dijo...

Pero parece que aquí el debate es más complicado... ¿la versión anterior a la renovada en el 2007 es la más fiel a como la escribió Salinger o es la otra? Reconozco que se abre una etapa en la lectura que es difícil para mí, porque yo antes leía sin más las novelas, y no me planteaba nada de esto y ahora... que si traducciones, que si revisiones, que si editores de estilo... es como si comes algo que te gusta mucho y después te dicen que está adulterado... ya no puedes saborearlo igual.

El paseante gallego dijo...

Pues ya sabes, Cris, a aprender idiomas...

Luego te pongo la versión original del comienzo de "El guardián", para que tú misma juzgues qué traducción te mola más.

Ahora me voy a ventilar un poco, que hace muy buen día y está la ría muy azul.

El gallego de vuelta dijo...

"If you really want to hear about it, the first thing you'll probably want to know is where I was born and what my lousy childhood was like, and how my parents were occupied and all before they had me, and all that David Copperfield kind of crap, but I don't feel like going into it, if you want to know the truth."

De todas maneras, no me cansaré de decir que una traducción es una interpretación. Y de la misma forma que Blanche DuBois o una serenata de Mozart no son las mismas según quiénes las interpreten, un texto tampoco es el mismo según quién lo interprete.

Si me apuras, ni siquiera es el mismo según cuándo lo interprete quien lo interprete, aunque siempre lo interprete la misma persona. (No hay más que ver una misma obra de teatro dos días seguidos.)

Y si me apuras más y nos ponemos metafísicos, incluso una simple lectura no deja de ser una interpretación que también varía según las circunstancias del lector. En definitiva, ahí fuera no hay nada más que signos hasta que alguien les da un sentido.

Ya lo dicen los físicos, ¿no? El observador siempre modifica lo observado.

la eterna monolingüe dijo...

¡ay hijo, qué más quisiera yo! ¡lo que más me gustaría del mundo, ser bilingüe, qué digo bilingüe... trilingüe, polilingüe... perooome temo que es... too much later, darling. Además si todos fuéramos como tú... ¿cómo te ganarías el sustento? ¡anda, si yo lo hago por los de tu profesión!

Una intérpreta dijo...

y sobre las interpretaciones y los intérpretes: amén.

Algún día te mandaremos una videograbación de nuestras cenas: 14 intérpretes interpretando las interpretaciones que interpretáis.

Pilar dijo...

Yo me incorporo el lunes por la mañana a esta interesante entelequia y digo:
1. ¡¡Vivan las anchoas de Santoña!
2. Estoy totalmente de acuerdo con nuestro traductor (del que, por cierto no sé su nombre) respecto a la interpretación que se hace de una obra.
Lo que está fuera de duda es que todo traductor que se precie, en mi opinión, debe no sólo conocer al dedillo su lengua madre y la que traduce sino la cultura donde la obra se ubica. Y, si no, veamos lo modernos que tenemos a los actores de "Aguila Roja" (serie estrella de la 1 para quien no la siga) que viviendo en el siglo XVII hablan como los colegas adolescentes de un Instituto. ¡Anda que si lo viera nuestro insustituible Conde de Montecristo de los Estudio 1!!
José Saramago suele agradecer su éxito editorial a sus traductores más que a su propio talento. Es un tanto exagerado pero no se debe dudar de su valor.

Maria-Norte dijo...

Hoy en Antena 3 a las 22,15, ponen la película " Descubriendo a Forrester" de Gus Van Sant, que según ponéis en esta entrada esta basada en la vida de Salinger.

Cristina dijo...

Casualmente, hoy en el país analizan los traductores online de internet, y poenen el ejemplo del primer párrafo de nuestra novela del mes. Juzgar vosotros mismos:

Traducción de una obra literaria

- The Catcher in the rye (1951). J. D. Salinger. If you really want to hear about it, the first thing you'll probably want to know is where I was born, and what my lousy childhood was like, and how my parents were occupied and all before they had me, and all that David Copperfield kind of crap, but I don't feel like going into it, if you want to know the truth. In the first place, that stuff bores me, and in the second place, my parents would have two hemorrhages apiece if I told anything pretty personal about them. They're quitee touchy about anything like that, especially my father.

- Traducción de Carmen Criado. El guardián entre el centeno. Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso. Primero porque es una lata, y segundo, porque a mis padres les daría un ataque si yo me pusiera aquí a hablarles de su vida privada. Para esas cosas son muy especiales, sobre todo mi padre.

- Google Translate. El guardián entre el centeno. Si realmente quiere oír hablar de eso, lo primero que usted probablemente querrá saber es donde nací, y lo que mi infancia fue pésimo, y cómo mis padres estaban ocupados y todas antes de que me tenía, y todo lo que David Copperfield tipo de mierda, pero yo no tengo ganas de ir a ella, si quieres saber la verdad. En primer lugar, eso me aburre, y en segundo lugar, mis padres tienen dos hemorragias cada uno si le dije algo muy personal acerca de ellos. Son quitee sensible acerca de nada de eso, especialmente a mi padre.

- Bing Translator. El receptor en el centeno. Si realmente desea oír acerca de él, la primera cosa que probablemente querrá saber es donde yo nací y lo que era mi infancia pésimo como y cómo fueron ocupadas mis padres y todos antes de que me tenían y todo ese tipo David Copperfield de mierda, pero no me siento como ir en el mismo, si desea conocer la verdad. En primer lugar, esas cosas me aburre, y en segundo lugar, mis padres tendría dos hemorragias cada uno si dije nada muy personal acerca de ellos. Son quitee touchy acerca de algo como eso, especialmente de mi padre.

Pilar dijo...

Yo saludo a las blogueras, a los traductores,a los Javieres... Llego de vacaciones semanasanteras y me encuentro tantos haikus salteados de comentarios que me resisto a ponerme al día.

A pesar de tanta información, echo en falta algo importante: EL ACTA DEL ÚLTIMO ENCUENTRO y me pregunto ¿será que no llega? Espero

Canibal literaria dijo...

Acabo de terminar el libro... ¿podemos empezar a desmenuzarlo?

Cristina dijo...

Como van muy bien las votaciones y veo que os gusta Salinger, os recomiendo que leáis sus "Nueve cuentos" de Alianza Editorial. Son fantásticos.
* Un día perfecto para el pez banana
* El tío Wiggly en Conectcicut
* Justo antes de la guerra con los esquimales
* El hombre que ríe
* En el bote
* Para Esmé, con amor y sordidez
* Linda boquita y verdes mis ojos
* Teddy
* El periodo azul de Daumier-Smith (este lo recomiendo especialmente)

el pez banana dijo...

Y yo os recomiendo "Un día perfecto en Connecticut con Esmé, la de la linda boquita".

From Conneticut, Esmé dijo...

pez banana ¿no te habrás pegado otra vez un atracón, no?

Un día perfecto para Esmé la de la linda boquita dijo...

Pues yo me estoy dando un atracón de Salinger. Tras los Nueve Cuentos estoy con "Franny y Zooey" y ¡me está encantando! ¡vaya familia de locos los Glass!