A las 10 menos cuarto estamos con los últimos preparativos en casa de Marga, correteando vestiditas con los gorros de cocineras y los delantales, ante la atónita mirada de Agustín. Rocío-Julia Carlota viene a despedirse, en su mirada vemos las ganas que tiene de venir, así que le ponemos un delantal y bajamos al encuentro de las demás disfrazadas de cocineras. Elena se incorpora y le plantamos otro delantal. Se rajan. Quieren mantener su prestigio ante las vecinas: “claro, como tú no vives aquí”... María Norte, que no tiene vecinas cerca, va al encuentro de las demás con el atrezzo, y nosotras nos lo quitamos y vamos a recogerlas con el coche.


En la puerta ya nos esperan impacientes Ángela y María Sur, se montan y le decimos adiós a Rocío con la manita.
Elena ejerce de choferesa, porque nuestra madre superiora se ha turrado sus lindos deditos haciendo unos huevos fritos. Ella es de las que ora et labora. Decimos: ¿Seremos capaces de estar calladas un minuto?, pero eso inspira el primer chiste de Ángela. Entre risas vamos dejando atrás Sevilla la grande camino de Sevilla la chica.
Pon el aire, quita el aire, yo tengo el calor intrínseco, me da to el aire en la caraaa, es que tengo caloooor... Y yo, la copiloto, palanquita arriba, palanquita abajo para tenerlas contentas a todas.
Como el que no quiere la cosa ya estamos en Las Pajanosas. Paramos a desayunar. Al lado, un grupo de ciclistas también hacen una etapa en su camino: “oigaa... ¿nos puede hacer una fotoooo?”... y el ciclista, con sus “cullottes” apretadillos se levanta, alguna no puede mirarle a los ojos mientras él le pregunta a María sur: “¿usted trabajaba en el sevilla uno? yo era el camarero del bar de abajo”.
Pon el aire, quita el aire, yo tengo el calor intrínseco, me da to el aire en la caraaa, es que tengo caloooor... Y yo, la copiloto, palanquita arriba, palanquita abajo para tenerlas contentas a todas.
Seguimos ya con el estómago (que no la
lengua) en calma. Los chistes en diversos idiomas de nuestra políglota Ángela se solapan. Imposible no reírse con ella aunque no contara ninguno, porque va tapada con su burka-klinnex por sus problemas de incompatibilidad con el aire acondicionado. La hermana serrana de Michael Jackson, dice que es.
Sin darnos cuenta estamos en Extremadura, aunque no vemos los cielos de barro por ningún lado, hace un día esplendoroso. ¡Zafra a la vista! Aparcamos extramuros y nos metemos por la primera calle que vemos... ¡Anda, la plaza del Pilar Redondo! ¡anda, la Colegiata de la Candelaria!, reconocemos lo que antes sólo estaba en un papel.
En la plaza Grande nos encontramos ya con la puntual avanzadilla cacereña.
Abrazos, besos y una minidespedida para dejar nuestras maletas en el hotel PLAZA GRANDE. Un pipí y a la calle que no tenemos tiempo que perder. En un banco de la plaza nos esperan Bea, Marga, Emma, Isamari y Maite (Rosa y Rosalía llegarán por la tarde). Repartimos la carpetita que llevamos con una guía de Zafra con mucho corazón, el árbol genealógico de los Feria desde la antigüedad hasta Nati, la historia del tributo de las cien doncellas y un árbol genealógico-cuadro sinóptico con los personajes de cielo de barro.
En la plaza Grande nos encontramos ya con la puntual avanzadilla cacereña.
De vuelta a la plaza Grande paramos en una gran casona que está frente al Alcázar, donde hay una tienda de antigüedades. Compré unos sellos de madera, que se utilizan para grabar papeles y también se pueden usar para yeserías (espero llevaros una muestra en papel al próximo encuentro, la de yeso no que pesa más). Charlamos con el dueño que vivía en esa señorial casa. Salimos por otra puerta, pensando que las demás se habían ido ya a la Colegiata de la Candelaria, nuestro siguiente destino, pero por lo visto seguían con su santa paciencia esperándonos en una puerta distinta. Por fin se unió el grupo en la misma colegiata, entre el tumulto y la algarabía de familiares de niños que acababan de hacer la comunión. Sentadas en un banco vimos un retablo que pintó Zurbarán y entre las lápidas que cubren el suelo buscamos la capilla de la Virgen de Valvanera, cuyo magnífico y recargado retablo barroco observamos deprisa y corriendo porque nos iban a dejar encerrada en la Colegiata como si fuéramos malhechoras buscando derecho de asilo.
Vuelta a la plaza, las incombustibles se sentaron en un bar a seguir, pero eso que lo cuenten ellas, que yo me fui a mi suite a descansar un rato en compañía de Ángela.
Y ya... la cena, que la cuente María, que yo estoy agotá.
9 comentarios:
Estupendo reportaje, amiga.
(Si quiere ilustrarlo con alguna foto inédita de lo que algún vecino de santa clara se desayunó a las 1o de la mañana, póngase en contacto conmigo. Salvo que lleguen mejores propuestas desde Galicia, estoy dispuesta a negociar).
estimada paparazzi: si no quiere usted que publique unas comprometidas fotos suyas que se hayan en mi poder ya está usted arreando en mandarme las que guarda en su baúl. Más claro, agua, chachaaaa
la que no sabe ponerse un alias dijo....
Olé¡¡ Cristi, impecable diario de ruta.
En ese ratito que te perdiste, aunque vigilante desde nuestro nidito de amor, se gestó lo que posteriormente se convertiría en el lema del viaje,
"oiga, por favor, un gin tonic-uno, ... y yo una tónica, yo otra, un bourbon de malta, ... sí, sí, eso es todo, para el centro es que es para compartir"
(versión libre)
¡Por favor, por favor, noooooooooo!
Ya he colgado mis fotos y le prometo que ya no me he quedao con ná escondío...(¿o sí?)
Que nooo, que era broma.
Lenimari, si es que puestas a compartir...qué buenas que somos.
(Mira, cuando publiques no tienes más que darle al circulito de "nombre/URL" que verás debajo del cuadradito donde escribes, y te pones el alias que se te antoje)
¡Ay, pena, penita, penaaaa, penaaaa...! Me queda el consuelo de poder recrearme con este relato tan completo y detallado del fin de semana. ¡Estoy deseando que llegue la cena!
P.D. Muchas gracias por vuestros regalos, me los ha dado Emma esta tarde. Me hace muchísima ilusión tener esta recreación de los cielos de Dulce...Y no, Cristina, no lo pienso utilizar, me da muchísima pena. Lo pondré de adorno en mi cocina.
¡Cristina, se te olvidó lo más gracioso de la comida! ¿Te acuerdas del conjuro? Nosotras, las brujas de Zafra, te invocamos a tí, Javier Lacruz, para comunicarte que uniendo las escobas de Cáceres y de Sevilla resolvimos esa adivinanza que traía por la calle de la amargura a más de una. Así que ya sabes, Javier, manifiéstate y te damos la respuesta.
Ya esta todo dicho (y muy bien dicho)
Aqui ando yo, intentando hacer un resumen (he completado 6 lineas hasta el momento ) aunque solo sea para que conste algo en nuestro blog. Sera cortito y pienso poner un enlace directísimo a esta entrada y al acta.
Para que Javier Lacroix se manifieste creo que hay que mencionar el título de algún libro traducido por él..... "El cuerpo de Jonah Boyd". Es así cuando le suena el "chivato" en su mail. (¡Creo!)
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