Ayer demostramos nuestra incultura, porque no teníamos ni pajolera idea de qué habían hecho la mayoría de los sevillanos ilustres cuyas tumbas visitamos. Sabemos dónde están sus calles y poco más, y eso que algunas ya hemos ido varias veces. Así que, arrepentida y avergonzada, pongo en esta entrada algo de la información que debíamos conocer anoche.
También me preguntaron en qué fecha construyeron el edificio de la facultad, y ahí no me equivoqué, aunque lo calculé por el recuerdo, porque cuando yo era muy pequeña iba a ver a mi padre a la calle Gonzalo Bilbao, donde estaba entonces la Escuela de Bellas Artes. Y lo recuerdo porque las modelos se ponían una bata de "guatiné" cuando yo iba con mi madre a ver a mi padre (posan desnudas), y a mí me parecía raro que esas señoras estuvieran como de andar por casa en un sitio como aquel, con tanta naturalidad y con tanta gente alrededor. Los recuerdos son así de curiosos, la verdad es que no es muy científico mi cálculo mental pero es el que tengo.
También me preguntaron en qué fecha construyeron el edificio de la facultad, y ahí no me equivoqué, aunque lo calculé por el recuerdo, porque cuando yo era muy pequeña iba a ver a mi padre a la calle Gonzalo Bilbao, donde estaba entonces la Escuela de Bellas Artes. Y lo recuerdo porque las modelos se ponían una bata de "guatiné" cuando yo iba con mi madre a ver a mi padre (posan desnudas), y a mí me parecía raro que esas señoras estuvieran como de andar por casa en un sitio como aquel, con tanta naturalidad y con tanta gente alrededor. Los recuerdos son así de curiosos, la verdad es que no es muy científico mi cálculo mental pero es el que tengo.

Del convento de los jesuítas sólo se conserva el claustro, con los arcos y las columnas (donde estuvimos anoche). Lo demás fue derribado. La estatua de bronce de Maese Rodrigo (1900) que se ve en el centro de esta foto hoy está en el primer patio del Rectorado de la Fábrica de Tabacos.
El edificio del viejo caserón jesuíta fue derribado en los años 70 del siglo XX para construir de nueva planta la Facultad de Bellas Artes, cuyo autor es el arquitecto José Galnares Sagastizábal. La intervención introdujo varias plantas de sótano en toda la superficie del antiguo edificio, por lo que su destrucción fue completa. La nueva implantación restituyó la posición y dimensiones de los antiguos patios, con la recolocación de algunos antiguos elementos constructivos, aunque con volumetría e imagen diferente.
En el sótano de la Facultad está el PANTEÓN DE LOS SEVILLANOS ILUSTRES. Era la antigua cripta de la Iglesia, y se reconstruyó entre 1970 y 1972, fecha en la que trajeron los restos de diferentes sevillanos que estaban diseminados por distintas iglesias y cementerios de la ciudad. Entre los que se encuentran:

Marchó a Trento para asistir al concilio como teólogo (1562). A su regreso, se retiró a Aracena, a la famosa Peña de Arias Montano, hasta 1566, año en que fue nombrado capellán del Emperador. Encargado de editar una Biblia políglota, la Biblia Regia o de Amberes, compulsó nuevos códices, publicó gramáticas y léxicos de las lenguas siríaca y aramea y escribió diversos comentarios eruditos al texto bíblico. Su escultura la podemos ver en la cornisa de San Telmo. (Por lo tanto no pudo llevar la luz a Almonaster, como dijo alguna).

Rodrigo Caro (Utrera, España, 1573 - Sevilla, 1647) Escritor español. Estudió leyes en la Universidad de Osuna, y hacia 1620 pasó a trabajar para el obispado de Sevilla. Se relacionó con Quevedo, Pacheco y Rioja. Su obra más conocida es la Canción a las ruinas de Itálica.

Escritor español. Su obra sentó las bases de la historia literaria española. Fue catedrático de literatura española en la Universidad de Madrid. Documentó la Historia política, social y religiosa de los judíos de España y Portugal (1875-1876) y es autor de una Historia crítica de la literatura española (1861-1865) que renovó los estudios sobre la literatura medieval.
Y la única mujer que por méritos propios descansa en el panteón es:

Escritora española. Hija del hispanista alemán Juan Nicolás Böhl de Faber. Su primera novela "Sola" (1833), fue publicada en alemán en 1840. También en alemán escribió las novelas sentimentales: La familia de Alvareda (1834) y Clemencia (1852). Lo mejor de su obra, que ofrece un amplio cuadro sobre la vida íntima del pueblo español, se inspira en Balzac: La gaviota (1845), Cuadros de costumbres andaluzas (1852) y Relaciones (1857).


1 comentario:
¡Ya sabía yo que no ibas a permitir que nos mantuviéramos en la ignorancia durante mucho tiempo! Mientras otras pensamos que tenemos que indagar, esperamos el momento propicio, le damos vueltas y más vueltas...llegas tú y nos lo pones bandeja. Gracias.
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